Melina Milano: los rounds contra "el Malandro"
En 2015 le diagnosticaron cáncer a Melina Joan Milano Tovar. Ella no le puso nombre de enfermedad: le puso apodo de rival. Lo llamó "el Malandro", y cada sesión de quimioterapia fue un round que se ganaba con actitud, con resiliencia y con una familia que la sostuvo en cada campana.
El diagnóstico
"El Malandro" entra al cuadrilátero. Empieza la pelea más importante de su vida, y con ella, la decisión de no enfrentarla desde el miedo sino desde el nombre que ella misma eligió para su rival.
Un round, no una condena
Cada sesión se vivió como un asalto por ganar, con el respaldo médico y, sobre todo, con la actitud y la resiliencia de una familia que subió al rincón del cuadrilátero a sostenerla en cada campana.
Superarlo más allá de la medicina
Melina superó el cáncer más allá de la ayuda médica: con actitud y resiliencia familiar. Esa experiencia se transformó en un compromiso profundo por acompañar a otros en sus propios procesos.
Un segundo hogar
Como mujer migrante, Melina encontró en Ecuador otra familia y un segundo hogar. Por eso su trabajo también sostiene a la comunidad migrante en sus procesos de movilidad humana e integración social.
De paciente a coach de cientos de personas
Esa historia personal es hoy Fundación Oncoaching: un equipo de personas migrantes que acompaña a cientos de pacientes oncológicos, familias y comunidades vulnerables en Portoviejo.